Conmueve la Selección Argentina de básquet. Emociona. Es un ejemplo a seguir, pero no sólo a nivel deportivo, sino de la vida misma.
Da para quedarse despierto un sábado, o para alargar el almuerzo que tenemos en el trabajo en los días de semana.
Como para no parar de aplaudir, para decir “la puta, que jugadores que tenemos”.
No hay una Selección como la nuestra. No hay otro país en donde haya tanto amor a la camiseta como el que tiene el grupo de la Generación Dorada.
Fue un baile ante Lituania, quien nos había ganado en el primer partido, para asegurarse la medalla de bronce, la sexta presea para la delegación nacional. Miente esa diferencia de 12 puntos entre una Selección y otra, el resultado tenía que haber sido mayor por lo que fue el transcurso del partido.
Como explicar la humildad de Ginóbili, un basquetbolista que cobra millones, pero que se queda a apoyar a sus compañeros a pesar que no puede jugar el último partido. Que festeja como uno más.
Conmueve Nocioni. No es un tipo normal, es un animal, un fuera de serie. Estaba en una pierna, pero no le importó, luchaba cada pelota como siempre.
Y que decir de Delfino y de Lucho Scola, autores de 20 y 16 puntos, respectivamente, ante los europeos.
Beijing 2008 será el final de un ciclo para varios jugadores. Pero Argentina tiene recambio, ya lo demostró el año pasado en el Preolímpico.
Y lo más importante, la mística y la esencia de este equipo será una herencia para las nuevas generaciones.
Da para quedarse despierto un sábado, o para alargar el almuerzo que tenemos en el trabajo en los días de semana.
Como para no parar de aplaudir, para decir “la puta, que jugadores que tenemos”.
No hay una Selección como la nuestra. No hay otro país en donde haya tanto amor a la camiseta como el que tiene el grupo de la Generación Dorada.
Fue un baile ante Lituania, quien nos había ganado en el primer partido, para asegurarse la medalla de bronce, la sexta presea para la delegación nacional. Miente esa diferencia de 12 puntos entre una Selección y otra, el resultado tenía que haber sido mayor por lo que fue el transcurso del partido.
Como explicar la humildad de Ginóbili, un basquetbolista que cobra millones, pero que se queda a apoyar a sus compañeros a pesar que no puede jugar el último partido. Que festeja como uno más.
Conmueve Nocioni. No es un tipo normal, es un animal, un fuera de serie. Estaba en una pierna, pero no le importó, luchaba cada pelota como siempre.
Y que decir de Delfino y de Lucho Scola, autores de 20 y 16 puntos, respectivamente, ante los europeos.
Beijing 2008 será el final de un ciclo para varios jugadores. Pero Argentina tiene recambio, ya lo demostró el año pasado en el Preolímpico.
Y lo más importante, la mística y la esencia de este equipo será una herencia para las nuevas generaciones.

3 comentarios:
Argentina dio la talla en fútbol y baloncesto. Lástima que no dispongo de igual calidad en otros deportes olímpicos. Un abrazo.
Hoy a los españoles, al igual que hicieron con Argentina, los arbitros nos han robado el partido.Grande Argentina y grande españa, ganadores morales de esta olimipada.
Me gusta tu blog.
Quieres intercambiar links??
mi pagina: www.somosdechampions.blogspot.com
Saludos,
Damsam
Terrible equipazo! que lo pario!
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